Nuestro estimado hermano/hermana,
No votar no es un pecado.
Sin embargo, los musulmanes deben considerar como una responsabilidad cívica y moral el votar por aquellos candidatos que, en su opinión, priorizan los valores religiosos, la patria y el beneficio de las futuras generaciones.
Dada la necesidad e importancia de la designación del jefe de Estado, este tema ha recibido una amplia atención en las obras teológicas. Los eruditos sunitas han afirmado que la designación de sus gobernantes es una obligación para los musulmanes. Según Abu’l-Muin al-Nasafi, un erudito de la escuela de pensamiento Maturidi, la designación de un imán es obligatoria por muchas razones, entre ellas: hacer cumplir las leyes religiosas, aplicar los castigos, equipar a los ejércitos con armas, recaudar el zakat, proteger las fronteras del país, garantizar la seguridad, asegurar la realización de las oraciones del viernes y de las festividades, prevenir las disputas entre los musulmanes y establecer la justicia. (Nasafi,
Tebṣirat al-Adilla,
pág. 1103.)
Según la opinión de Nesefi, la elección del jefe de Estado por parte de los musulmanes puede considerarse una obligación colectiva (fard-ı kifaye). De este modo, en los países donde el jefe de Estado se elige mediante votación, la abstención individual de los musulmanes no implica una responsabilidad religiosa, pero la abstención colectiva de todos los musulmanes sí los hace responsables ante Dios.
Saludos y oraciones…
El Islam a través de preguntas.